
Y habló de un acto insano
Y se supo protagonista;
Y dedicó su tiempo al detalle macabro.
Subía, bajaba, interludio.
Callaba,
ahogándose y casi fatal.
Y como desde un cigarrillo muerto
saltaba irónica al terminar legendaria.
Temblaban sus partes,
y una dilatación promiscua encerraba mis oídos.
Subía, volvía y luego
Él cantaba bajo mi lluvia.
